5 Razones por las que NO me lavo el pelo… y tú tampoco deberías…

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“¿¡Qué!?”, “Vaya guarrada”, “Qué asco” son algunos de los primeros pensamientos que te han rondado la cabeza, ¿a qué sí? He de admitir que fue también lo que surcó por mi mente cuando hace un par de años mi marido me mandó un artículo. Este era sobre una chica que no se lavaba el pelo con champú. Lo leí con atención y, aunque me parecía demasiado complicado, no me pareció una idea tan descabellada después de leer su experiencia. El método en cuestión se llama en inglés NO-POO. Hace referencia a que no es champú y tiene un guiño a que no es caca (“poo” en inglés significa caca).

Este noviembre pasado decidí probarlo. Antes leí varias cosas en internet sobre cómo hacerlo bien y qué esperar. Hay varias razones por las cuáles decidí dejar de usar champú y probar otros métodos naturales para lavarse el pelo (sí, has leído bien: otros métodos, ya os los contaré más adelante):

  1. Razón “¿cómo se me puede ensuciar tan rápido el pelo?”: Cada vez se me ensuciaba antes. ¡Era una locura! Me lo tenía que lavar casi todos los días ¿por qué?
  2. Razón de “saber lo que no mola”: Usar productos cancerígenos (o presuntamente) como los sulfatos y los parabenos casi todos los días no mola. NO MOLA.
  3. Razón “día de la tierra”: ¿Por qué contaminar cuando puedo usar algo que no contamina el agua?
  4. Razón de “ser bonito”: Si mi pelo está realmente más sano, estará también más bonito, ¿no?
  5. Razón de “¿que sólo cuesta qué?”: la mayoría de propuestas llevan elementos que tienes en casa y que son fáciles de conseguir.

Estas 5 razones eran mis motivos y con la motivación suficiente (que se necesita) me puse a ello. Al principio no fue demasiado fácil: hay que pasar un tiempo de adaptación. Pero creo que está haciendo efecto. Después de 4 meses de lavarme el pelo con un champú natural, estos han sido mis 5 resultados:

  1. Ahora sólo me lavo el pelo 2 veces a la semana. No necesito más, lo tengo limpio 🙂
  2. Uso productos naturales que no son perjudiciales para mi salud.
  3. Tampoco contaminan el agua, ni el medio ambiente.
  4. No sé si lo tengo más bonito, porque entre este proceso me hicieron un corte de pelo horrible. Pero, ¡Ey! ¡No me cuesta nada desenredármelo!
  5. Me ahorro bastante dinerillo en productos para el pelo ¡que puedo usar para otras cosas!

Este es mi pelo (bueno… antes de cortármelo)

la foto TTB

¿Qué te parece la idea? ¿Suena tan mal como al principio?

¿Es fácil ser feliz?

The Science of Happiness

Felicidad… felicidad… felicidad… ¿Puedes decir que escuchas o dices la palabra felicidad al menos una vez al día? “¡Claro!” Me diréis… bueno, al menos uno de tus amigos de Facebook cumple años y lo felicitas, ¿eso cuenta, verdad? Tenemos tantas cosas pendientes, tantas cosas por hacer, tanto en lo que pensar… Además, felicidad no parece una palabra en contexto con estos tiempos… Crisis, bombardeos, paro, deudas, corrupción… Sí, estas palabras sí que nos resultan cotidianas… Parecen hasta de la familia. Nos las repiten en la tele, en los periódicos, en las redes sociales y lo hablamos hasta con la vecina. Hoy os propongo (y me propongo) hablar de felicidad y ser más feliz.

He encontrado este vídeo y creo que es para compartirlo: La Ciencia de la Felicidad. Científicos han descubierto uno de los factores que más contribuye a que seamos felices. ¿Te atreves a descubrirlo?

¿Te parece que tienen razón?

Abril aguas mil: ¡experimentos con agua!

Abril es un mes lluvioso, por lo menos en España. Me ha parecido una buena excusa para hacer algunos experimentos con agua para los más peques aprovechando los días libres de Semana Santa.

Además de descubrir propiedades del agua, los niños tendrán que pensar. Hazles las preguntas y déjalos que den sus respuestas e hipótesis. Mañana añadiré una ficha imprimible para que escriban o dibujen sus predicciones y resultados.

Espero que podáis aprender y ¡pasároslo en grande! Yo me lo he pasado muy bien haciéndolos, sobre todo el último 🙂

 

1. El agua puede partir un lápiz

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Pregunta: ¿Cómo puede el agua partir un lápiz?

Materiales:

– Agua

– Un vaso transparente

– Un lápiz

Procedimiento:

Llenamos 2/3 el vaso y colocamos el lápiz en diagonal con la punta hacia abajo. Si miramos el vaso de frente parecerá que el lápiz está partido.

¿Por qué?

Por la refracción de la luz. La luz se “dobla” cuando pasa de una sustancia a otra que tienen diferentes densidades. La luz primero viaja por el aire y luego pasa por el agua. Como el agua es más densa que el aire, los rayos de luz se doblan. Y por eso el lápiz parece que está partido.

 

2. El agua prefiere estar cómoda

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Pregunta: ¿En qué vaso cabe más agua?

Materiales:

– Agua

– Un vaso transparente alto y estrecho

– Un vaso transparente bajo y ancho

– Vaso de medidas

Procedimiento:

Enseñar los vasos a los niños y preguntarles en qué vaso cabe más agua. Llena el vaso que hayan elegido. Preguntar qué pasará si pasan el agua hacia el otro vaso. Si el que han elegido el cabe más agua, al pasar el agua hacia el otro vaso ésta debería rebosar.

¿Por qué?

Aunque lo parezca, la altura del vaso no demuestra que pueda contener más agua, especialmente si el vaso es estrecho. Para determinar el volumen de un líquido hay que tener más cosas en cuenta que la altura del recipiente.

 

3. Cazando arcoíris

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Pregunta: ¿Cómo podemos crear un arcoíris?

Materiales:

– Agua

– Un vaso transparente

– Una hoja blanca

Procedimiento:

Llenar el vaso de agua y colocarlo a la luz directa del sol. Yo lo coloqué en el suelo. Con la hoja blanca busca trozos de arcoíris. ¿Los habéis encontrado?

¿Por qué?

Cuando la luz pasa a través de las gotas de agua se separa en sus diferentes colores y forman arcoíris. La luz es refractada.

 

4. Agua andarina

PicMonkey Collage

Pregunta: ¿Cómo puedes pasar agua de un vaso a otro sin tocar los vasos ni el agua?

Materiales:

– Agua con colorante

– Papel de cocina

– 2 vasos transparentes

Procedimiento:

Llena uno de los vasos con el agua con colorante. Coloca los vasos a diferentes alturas: en una escalera, con libros, etc. El vaso lleno de agua debe de estar en la parte de arriba. Colocar el papel de cocina de un vaso al otro y esperar a que el agua ande ella solita de lado a lado.

¿Por qué?

Por la fuerza de la gravedad. Se le llama gravedad a la fuerza que la tierra tiene de atraer cosas hacia el suelo ¡por eso nos caemos! Gracias a la fuerza de la gravedad, el agua baja a través del papel de cocina. Es como cuando nos tiramos por un tobogán. En resumen, esto es como un tobogán muy lento para el agua.